Chapter 1
Capitulo 1: la casa al final del camino
La lluvia había comenzado justo cuando Valeria bajó del autobús.
Miró a su alrededor. El pueblo parecía completamente vacío. Solo se escuchaba el sonido de las gotas golpeando los techos y, a lo lejos, el viento moviendo las ramas de los árboles.
—Qué lugar tan raro… —murmuró.
Su abuela le había pedido que pasara unos días allí mientras ella terminaba unos asuntos fuera del pueblo. Valeria no estaba muy emocionada, pero al menos tendría unos días lejos del ruido de la ciudad.
Mientras caminaba hacia la casa de su abuela, vio algo al final del camino.
Una enorme casa antigua.
Tenía las ventanas cubiertas de polvo, las paredes llenas de manchas y un jardín completamente descuidado. Sobre la puerta principal había un número oxidado:
13.
Valeria se detuvo.
Recordó algo que su abuela le había dicho antes de irse:
"No te acerques a esa casa, pase lo que pase."
Valeria había pensado que era una simple advertencia de una abuela demasiado preocupada.
Pero entonces escuchó un sonido.
Toc.
Valeria miró hacia la casa.
Toc.
Esta vez venía de una de las ventanas del segundo piso.
Se acercó un poco, intentando distinguir qué había detrás del cristal.
No vio nada.
Entonces, una sombra pasó lentamente frente a la ventana.
Valeria retrocedió.
—¿Hola?
No hubo respuesta.
Decidió continuar caminando. Sin embargo, justo antes de doblar la esquina, escuchó algo que hizo que se quedara completamente quieta.
Una campana.
¡Dong!
Miró su celular.
11:13 p. m.
¡Dong!
La campana volvió a sonar.
Valeria contó en silencio.
Tres.
Cuatro.
Cinco…
Cuando llegó a doce, dejó de contar.
Porque una última campanada sonó detrás de ella.
¡DONG!
Valeria se giró.
La casa estaba completamente oscura.
Pero en la ventana del segundo piso había alguien.
Una figura inmóvil la observaba desde detrás del vidrio.
Valeria sintió un escalofrío.
Parpadeó.
La figura había desaparecido.
Y entonces, desde el interior de la casa, escuchó un susurro:
—Valeria…
Ella no había dicho su nombre en voz alta.
Y nadie en aquel pueblo debía saber que había llegado.